La primera vez que salía del país mi viaje fué a Ecuador a su capital Quito, el viaje por tierra fué largo, al salir del territorio Colombiano, pude sentir el cambio en sus paisajes y su gente, después de un desfile de montañas, fotos y más fotos, breves siestas y contemplaciones por la ventana, al fin llegamos a Ibarra, los vendedores se subían al bus con su acento peculiar, y ya me entraba la impaciencia por llegar sabiendo que ya estábamos en Ecuador. Al caer la tarde ya entramos a Quito, una ciudad moderna y cultural.

    

Entrada la noche teníamos que buscar hospedaje, afortunadamente había investigado previamente en Internet y pude saber que en barrio Mariscal se puede encontrar la Plaza Foch epicentro del entretenimiento, la música y la alegría, con bares, restaurantes y discotecas, lo mejor, muy cerca puedes encontrar hostales muy económicos que te permiten estar en esta zona tan concurrida y popular donde puedes conocer gente de varias nacionalidades.

Al día siguiente, el plan obligado es recorrer sus iglesias, museos y teatros, en especial el Centro Histórico o Casco Colonial de Quito donde se encuentra la Plaza de la Independencia además de una colina con una gran vista de la ciudad donde puede apreciar en su cima a la Virgen del Panecillo.

    

La comida me pareció muy económica en los restaurantes y tiendas cercanos al hostal, y recomiendo antes de dejar la ciudad visitar el Mercado Artesanal de La Mariscal que está situado en la calle Jorge Washington, cerca del Hotel Hilton Colón. Una ciudad para volver a visitar por que para mi infortunio estando en Ecuador y tan cerca, no alcancé a conocer La mitad del Mundo.

Quito es una ciudad para redescubrir, me gustó mucho el aire joven de esta ciudad de gente amable, un lugar para volver siempre.

Vanessa Carter.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *